miércoles, 26 de diciembre de 2012

percepcion y control del propio cuerpo

En cualquier acto motor se necesita una referencia constante, precisa y global, que nos permita considerar todas y cada una de las partes del cuerpo y su posibilidad motriz. Sin una correcta elaboración de la propia imagen corporal, sería imposible la realización de estos actos, ya que la consecución de un acto motor voluntario, presupone la formación de una representación mental del gesto a realizar, de los segmentos implicados y del movimiento necesario para lograr el objetivo propuesto. Si nos falta la representación mental y la conciencia de nuestro cuerpo, toda actividad motriz implicaría un proceso indefinido de tanteos hasta lograr, por ensayo-error, el fin propuesto. La conciencia de todos los segmentos corporales, su posición y posibilidades motrices, es lo que permite la elaboración mental del gesto preciso a realizar, previamente a su ejecución y la posibilidad de corregir, adaptándolo a nuestras exigencias y las del medio. (Núñez y Martínez 1978). El esquema corporal se entiende como la representación mental del propio cuerpo, de sus segmentos, de sus posibilidades de movimiento y sus limitaciones espaciales y temporales. Es el resultado de continúas experiencias organizadas fruto de las relaciones motrices que se establecen con el medio natural y social y que permiten un conocimiento y dominio corporal. Por tanto no es algo que venga dado de antemano, desde el nacimiento, su elaboración se va realizando por medio de múltiples experiencias motrices y afectivas, a través de las informaciones que proporcionan los órganos de los sentidos: exteroceptivos del medio, propioceptivos de situación e interoceptivos de la situación fisiológica. El esquema corporal nos permite adaptación y plasticidad en el medio, su correcta construcción es un acomodamiento adecuado entre las posibilidades motrices y las exigencias del medio. Como recoge Piaget (1982): "Es una correspondencia entre las percepciones del mundo exterior y las intenciones motrices". Para este autor son sucesiones de esquemas sensomotrices, espaciales y temporales que permiten la adaptación al medio. Por tanto, no es un dato fijo sino maleable en el que toda experiencia nueva es referida a él, modificándolo y perfeccionándolo, que abarca tanto la imagen estática como la dinámica. Wallon (1974) lo entiende como una necesidad. Se construye según las necesidades de la actividad, es el resultado y al mismo tiempo el requisito de una ajustada relación entre individuo y medio. Supone la diferencia entre el yo y los demás, posibilitando el desarrollo de relaciones afectivas por medio del diálogo tónico, que permite la vivencia del cuerpo. Como resumen, podemos decir que es un aprendizaje en el que las experiencias juegan un papel fundamental y en el que el individuo va tomando conciencia a lo largo de su desarrollo, permitiendo una mejor acción sobre el mundo exterior. Según Dafontaine, un esquema corporal bien definido implica: -Disposición corporal para la realización de actividades motrices. -Percepción y control del propio cuerpo. -Equilibrio postural económico. -Lateralidad bien definida. -Independencia segmentaria. -Dominio de la respiración. -Posibilidad de relajación. Para Le Boulch, un esquema corporal mal definido supone: -Déficit en la relación con el medio. -Déficit e la estructuración espacio-temporal. -Torpeza motriz: incoordinación, malas posturas... -Niños caracteriales: inseguridad en las relaciones con los demás. -Mala adaptación social, agresividad, pesadillas, etc. Definiciones: WALLON: Es el resultado y al mismo tiempo el requisito de una ajustada relación entre el individuo y el medio. VAYER: Organización de las sensaciones relativas al propio cuerpo en relación con los datos del mundo exterior. LE BOULCH: Conocimiento inmediato de nuestro cuerpo en función de la interrelación de sus partes y en relación con el espacio y objetos que nos rodean. SCHILDER: Imagen del cuerpo que nos formamos en el espíritu, es la manera en que nuestro cuerpo aparece ante nosotros mismos. AJURIAGUERRA: Es el resultado de una serie de estimulaciones y depende de la aferencia constante de estímulos. Resulta de toda la organización cognitiva y afectiva del sujeto. SUBIR